El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, criticó este martes la preparación de Kiev para el invierno frente a los ataques rusos y afirmó que la capital quedó por detrás de otras regiones en sus planes de resiliencia.
Esto provocó la respuesta del alcalde Vitali Klitschko, quien rechazó las acusaciones, defendió la gestión municipal y denunció presiones del Gobierno central contra la autonomía local.
Zelensky formuló los cuestionamientos después de una reunión que celebró el lunes con autoridades para revisar los planes de contingencia de las ciudades y regiones del país ante la llegada del frío. La guerra rusa se acercó a su quinto año y los ataques contra la infraestructura energética volvieron a situar el abastecimiento de electricidad, agua y calefacción entre las principales preocupaciones de las autoridades ucranianas.
"A mediados de octubre, prácticamente en todo el país, incluso en las regiones fronterizas y de primera línea, la ejecución de los planes de resiliencia está más avanzada que en Kiev", declaró el mandatario.
Zelensky relacionó esa situación con los cortes que afectaron a los residentes de la ciudad después de ataques con drones rusos. "Los residentes de Kiev lo sienten cuando incluso impactos aislados de los shaheds provocan interrupciones de electricidad y agua en grandes zonas de la capital", señaló, en referencia a los drones de ataque empleados por Rusia.
Además de los suministros básicos, el presidente citó problemas en la preparación de escuelas, refugios, instalaciones defensivas, transporte público y edificios residenciales.
Zelensky comparó el trabajo de Kiev con el de otras administraciones que, según afirmó, lograron mayores avances pese a afrontar condiciones más difíciles. Entre ellas mencionó a Járkov y Zaporiyia, regiones que recibieron ataques rusos de forma frecuente.
Las declaraciones intensificaron el enfrentamiento político entre Zelensky y Klitschko, alcalde de Kiev desde 2014. El jefe municipal calificó los reproches de infundados y vinculó las críticas con un intento de las autoridades nacionales por reducir la capacidad de decisión de los gobiernos locales.
"El pueblo me eligió y trabajo incansablemente, haciendo todo lo posible en condiciones extremadamente difíciles para estar a la altura de la confianza de los habitantes de Kiev, para que la ciudad pueda funcionar en medio de los constantes y devastadores ataques del enemigo", escribió Klitschko en Telegram.
La disputa ocurre en un momento de presión sobre los servicios esenciales de la capital. Kiev, con cerca de tres millones de habitantes, recibió ataques crecientes con drones y misiles. Rusia situa la infraestructura eléctrica entre sus objetivos, lo que obligó a las autoridades a aplicar apagones programados y cortes de emergencia para reducir la carga de la red.
Los cortes dejaron zonas de la ciudad sin iluminación y provocaron suspensiones temporales en el servicio del metro. El abastecimiento de agua también sufrió interrupciones, debido a que el funcionamiento de las bombas de distribución dependió de la red eléctrica.
Klitschko ya había advertido la semana anterior que la capital funcionaba en un modo de "supervivencia" por los ataques continuos. El alcalde dijo que los bombardeos ralentizaron los planes para instalar sistemas de calefacción de respaldo y acumular reservas de combustible, alimentos y agua.
A partir de estos incidentes, el Parlamento de Ucrania convocó a Klitschko para que explicara las medidas aplicadas ante la crisis energética y la preparación de la ciudad para el invierno. La iniciativa partió de la diputada Mariana Bezugla, integrante de Servidor del Pueblo, el partido de Zelensky, y recibió el respaldo de una parte importante del bloque parlamentario.
La comparecencia se centrará en la seguridad de las infraestructuras críticas de Kiev, incluidos el suministro de agua, la calefacción y la red eléctrica. Los legisladores también examinarán el uso de los presupuestos y recursos municipales destinados a proteger y reparar las instalaciones urbanas.
(Con información de AFP y Europa Press)