El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a los hutíes de buscar deliberadamente un alza en los precios del petróleo a tres semanas de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, en medio de una escalada de ataques del grupo yemení contra Arabia Saudita.
El mandatario difundió su advertencia el martes a través de su red social Truth Social, sin precisar si Washington incrementará su respaldo militar a Riad frente a los milicianos respaldados por Irán.
"Los hutíes se están comportando muy mal", escribió Trump en su publicación. El presidente sostuvo que creía que el grupo yemení "habían aprendido la lección hace un año", en referencia a la campaña de bombardeos que Estados Unidos lanzó contra los hutíes en marzo de 2025.
Trump recordó que aquella ofensiva se detuvo a pedido del propio grupo: "Solo dejamos de lanzar ataques cuando lo pidieron", argumentó en su mensaje.
El mandatario estadounidense vinculó la reanudación de los ataques con intereses electorales y con Teherán: "Estuvieron callados durante mucho tiempo, pero ahora vuelven a aparecer, probablemente a petición de Irán (...), atacando de manera odiosa a Arabia Saudita y tratando deliberadamente de hacer subir los precios del petróleo, sin duda antes de las elecciones estadounidenses" del 3 de noviembre.
La mayoría de las encuestas pronostica que el bando republicano perderá el control de la Cámara de Representantes en esos comicios, a raíz del descontento de los estadounidenses por el aumento de los precios, en particular de la gasolina. Trump buscó despegar su figura de ese cálculo electoral: "Alguien debería explicarles que yo no me presento a las elecciones (...) pero que seguiré aquí después de las elecciones, y que nunca lo olvidaré", advirtió.
La advertencia de Trump se produjo después de una serie de ataques hutíes contra Arabia Saudita, entre ellos el perpetrado el sábado contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad.
El ataque hutí contra la principal terminal aérea de la capital saudita dejó un saldo de al menos 13 muertos y más de 300 heridos, obligó al cierre de las instalaciones y representa la cifra de víctimas más alta registrada en el país desde un atentado islamista en 2015. El hecho elevó la tensión regional y puso en alerta a Washington sobre un eventual involucramiento militar directo frente a los ataques del grupo yemení.
Tras el ataque, Trump declaró el sábado que decidiría "muy rápidamente" si Estados Unidos se suma a los ataques saudíes contra los hutíes, tal como lo solicitó Riad.
Trump también deslizó el martes la posibilidad de recurrir a un socio regional para contener la ofensiva hutí contra Arabia Saudita. El mandatario dijo a la prensa que "podría" pedirle al presidente de Turquía, Tayyip Erdogan, que intervenga en defensa de los intereses sauditas.
"Creo que el presidente Erdogan haría lo que le pidiera", señaló Trump, sin precisar en qué consistiría esa intervención ni cuándo podría concretarse.
El presidente estadounidense remarcó además que su atención al conflicto no se limitará al calendario electoral. "¡Seguiré ahí después de las elecciones, y nunca lo olvidaré!", afirmó en su publicación en Truth Social, en una señal dirigida tanto a los hutíes como a sus aliados regionales.